Nuevo miembro de la comunidad Baletonic

Hace dos meses comenzó Mariana las clases de Baletonic. Venía porque su amiga ya llevaba todo un año viniendo y siempre le contaba lo bien que le iba.

 

Hacía años que no hacía deporte y aunque es muy joven, tenía la necesidad de empezar a cuidar su cuerpo. No porque le gustara hacer deporte sino porque tenía sensación de pesadez, dolores de lumbares, rigidez en la espalda.

 

Comenzó con una clase semanal. El día que hacía la clase se sentía mejor, dejaba de dolerle la espalda y dormía mejor. Pero el día que no venía volvía el cansancio del cuerpo. Me lo comentó y le animé a probar 2 clases por semana.

 

Al oírlo pensó que moriría de agujetas y que no aguantaría bien la semana, con todo el trabajo que tenía en la oficina y trabajo extra en casa.

 

Pero qué sorpresa darse cuenta que no solo no acababa la semana menos cansada sino que se estaba poniendo muy fuerte. Sentía como si una faja le sujetase el cuerpo. Se acordaba de ir estirada caminando por la calle y sentarse más erguida. Tenía menos dolores de espalda y se sentía más ágil.

 

Ahora viene 3 veces por semana, a veces 4 y está encantada. El rato que dura la clase se olvida del resto del día, de la ofi, de sus quehaceres diarios y preocupaciones y se dedica ese rato a sí misma, a mover el cuerpo y escuchar buena música, a relajarse.

 

Se ha convertido en una evangelista de Baletonic.

 

Gracias Mariana por tu ilusión!!!!

Fuera excusas

Vamos! que llega la navidad y ¿aún no te has puesto las mallas? ¡déjate de excusas y ponte en marcha!

Lo primero que tienes que hacer es buscar una actividad que te guste  y que te ofrezca un buen programa de entrenamiento. Es importante que esté cerca de casa o del trabajo.

Cada noche, cuando estás preparando el bolso para el día siguiente, mete los leggings y tu camiseta preferida.  De este modo ya no tienes que estar pendiente por la mañana, con lo que cuesta levantarse y no se te olvida nada en casa.

Organiza tu trabajo para que puedas salir a la hora y házselo saber a tus colegas. A veces no solo no somos nosotros los que no respetamos nuestro horario y nuestros tiempos sino, el jefe u otros compañeros tampoco lo hacen. Así que si no es algo realmente urgente, a tu hora ya estás fuera. Lo sé! siempre hay improvistos y suelen surgir a última hora.

Busca compañía para hacer deporte, si un día te entra la flojera, tu otra media mitad te arrastrará si hace falta y viceversa. Es mucho más divertido ir con un amigo/a y pasar un rato juntos. De otra manera, para quedar cuesta mucho coordinar agendas.

Una vez que te has comprometido y te has apuntado a alguna activad, publícalo! ya no tendrás otro remedio que ir o no te sentirás muy satisfecho. Yo, para motivarme, me suelo poner objetivos cortos o me hago fotos, ya se que suena muy superficial, pero a mí me funciona, jajaja.

La OMS recomienda 150 min de deporte a la semana. Parece que es mucho, pero si vas un par de días a hacer deporte y caminas algo durante el día, ya lo tienes!

Buena suerte y a por ello!